El accidente: lo que no sabías.

[Volar: cambiar de lugar a través del aire para descubrir el mundo y soñar despierto]

Qué sensación. En apenas unos meses había embarcado por primera vez y varias veces, aunque nunca olvidaré aquella sensación de vacío en aquél aterrizaje nocturno.

EL REY DE LOS ACCIDENTES AEREOS

Tomamos tierra sin problemas, aunque me consta de su peligrosidad. Echo mano de la memoria, pues apenas era un adolescente cuando me estrené en el inquietante aeropuerto de Los Rodeos, Tenerife Norte. 

Oscuridad, tibia iluminación cálida, una terminal desoladora en comparación con Madrid Barajas o la pista romana de Fiumicino, donde meses antes había unido en vuelo regular desoyendo el dicho de en trece y martes ni te cases ni te embarques y justo un mes después del fatídico 11M. 

Tenerife se habría ante mí, muy lejos de saber que en aquella pista se había producido hacía algunas décadas el accidente más demoledor jamás conocido: 583 víctimas

ANTECEDENTES

1977. Una bomba explota y lanza decenas de flores por los aires: se acerca el mediodía y el aeropuerto de Gran Canaria se conmueve ante un atentado terrorista sobre una floristería causado por el Movimiento por la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario. 

En una España convulsa y transitoria, el sentimiento nacionalista no se limita a las tierras del norte ni al único bando terrorista sobreviviente hasta nuestros días, ETA. El MAIAC, un grupo terrorista con único muerto directo en su haber, desemboca en la mayor tragedia aérea conocida y que tendría lugar a pocos kilómetros.

El aeropuerto de Gran Canaria cierra sus instalaciones y todo el flujo aéreo se deriva al entonces aeródromo tinerfeño de Los Rodeos, una pista sobrepasada por los inmensos Jumbo repletos de turistas, además de la casuística:

  • Es domingo, solo hay dos turnos de controladores aéreos sin experiencias a vuelos de tanta capacidad.
  • Solo se disponía de una pista. 
  • Sin radar ni luces de pista, averiadas. 
  • Escasa visibilidad.
EL ACCIDENTE

El caos se apodera de la terminal. Sin espacio para asumir tanto personal, el edificio está atestado de viajeros. Algo parecido ocurre con la pista, donde varios aparatos no pueden aproximarse a la terminal y el pasaje empieza a desesperarse. No hay que olvidar que algunos de aquellos vuelos, transoceánicos, habían acumulado un gran número de horas de vuelo como para pedirles que siguieran volando y sin agua o alimentos suficientes como para esperar demasiado sin provocar motines a bordo. 

Quizás las prisas y la falta de entendimiento con la torre de control desencadenó que Jacob van Zanten, piloto holandés de KLM, diera por hecho que poseé el permiso para despegar en lugar de esperar la orden. Entre la niebla, el vuelo PAA1736 de Pan Am pilotado por Victor Grubbs, que tras no acatar la orden de apartarse en la salida adecuada crea un grave peligro: en lugar de dejar libre la pista por la salida 3 lo hace por la 4, quién sabe si a causa de la niebla o la complejidad de manejar un avión de esa envergadura en una pista inadecuada. La grabación de la caja negra atestigua que en ningún momento se produce tal orden para el KLM de Zanten, sin embargo, se aprecia  que apenas dos segundos después de que el copiloto conteste a la torre un Allá vamos, esta contesta un conmovedor, Espere para despegar, le llamaré.  

Jacob duda sobre si la pista realmente queda libre. La torre se inquieta, sin visión alguna, por saber si el PAA1736 ha abandonado la pista por la tercera salida.

Torre: Papa Alfa uno siete tres seis reporte pista libre

PAA1736: Okay, reportaremos cuando la dejemos libre

Torre: Gracias

TRECE SEGUNDOS DESPUES

Adoro el mundo aeronáutico, aunque no deja de ser inquietante cualquier incidente ocasionado Up in the air. Hace apenas un mes visité una base aérea militar y comprobé la minucia con la que debe ser tratado cualquier plan de vuelo, checking antes del vuelo en sí y comunicaciones adecuadas con el control aéreo. 

Dos aviones en espera dan la voz de alerta, sobre la pista se ha producido una explosión. Poco después suena la alarma que pone en pie los servicios de emergencia. 

Cuanto menos es curioso la poca difusión que tiene a día de hoy la tragedia, gran desconocida para el conjunto de España a pesar del gran número de víctimas. 

El vuelo de KLM ya está en el aire a una velocidad de 250km/h cuando colisiona con el de Pan Am, aún rodando en pista a baja velocidad. A pesar del impacto, el vuelo de Jacob van Zanten continúa en el aire, cayendo 200 metros alejado del accidente. Las 248 personas a bordo del KLM murieron en el incendio, así como 335 de las 380 personas a bordo del Pan Am, incluyendo a nueve que fallecieron más tarde a causa de las heridas.

  • El capitán de KLM despegó sin tener la imprescindible autorización desde la torre de control.
  • El capitán de KLM no interrumpió la maniobra de despegue aunque desde el avión de Pan Am se informó de que seguían en la pista, se sospecha que no apreciada a causa de una interferencia.
  • El capitán de KLM contestó con un rotundo «sí» a su ingeniero cuando éste le preguntaba (casi afirmando) si el avión de Pan Am había dejado ya la pista.
  • El capitán de KLM parecía no tener clara la situación. Una vez terminada la maniobra de backtracking (giro de 180º) para situarse en posición de despegue, metió gases sin tener la autorización de ATC. El copiloto le dijo: «Espera, aún no tenemos la autorización ATC». Seguidamente el comandante paró el avión y le dijo: «Sí, ya lo sé; pídela».
  • El avión de Pan Am siguió rodando hasta la salida C4 en lugar de tomar la C3, como se le había indicado desde la torre de control.

AEROPUERTO MALDITO

Pero no acaba aquí el listado de víctimas de un aeropuerto maldito como es el Tenerife Norte. Otros dos accidentes, en 1972 y 1980, causaron 155 y 146 fallecidos respectivamente. 

El acontecimiento no tardó en producir el más que común efecto paranormal en estos casos: la aparición o psicofonías no del todo claras. El aeropuerto de Los Rodeos, en posesión militar anteriormente, se encuentra limitado por garitas abandonadas de vigilancia. No falta quien narra y en versiones parecidas, la visión de una niña vestida de blanco, en camino de una garita a otra, esperando ser recogida.

Los restos del KLM se desplazaron cientos de metros, por lo que la teoría de la pequeña fantasma es contrastada con la recogida de víctimas. Recordaré no observar el paisaje por la escotilla si el destino me devuelve a Los Rodeos.

NO HAY MIEDO

Sin duda, hay aeropuertos menos convenientes que otros. Recuerdo el viento del ateniense Venizelos, cargado de sugestión tras pasar por equivocación una hora en la cola de embarque de un GermanWings, meses después del conocido accidente y maldiciendo mi mala casualidad, mi fiel compañera. La tarde del accidente del loco Lubitz contra los Alpes, mi mujer cogió un vuelo de Sevilla a El Prat, aeropuerto de salida del GermanWings siniestrado horas antes.

Sobrevolando el espacio aéreo de Bogotá a Medellín en 2016 no podía dejar de asombrarme de la cadena montañosa bajo el vuelo y la nubosidad colombiana, además de la fragilidad del avión colombiano al despegar. Bajé en el aeropuerto de Rio Negro, en Medellín, justo un mes antes de que el Chapecoense se hiciera conocido en ese mismo aeropuerto. 

Para el recuerdo, el mejor vuelo que guardo en mi libro de viajes es uno nocturno entre Roma y Barcelona. Además de la tripulación de Vueling, otras dos tripulaciones hicieron el viaje entre el pasaje, de vuelta a sus hogares. Lo mejor de todo fue cuando también embarcaron cuatro o cinco monjas.

Un vuelo a medias con Dios o con la suerte. 

 

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