DiarioDeUnaNovela (I): Aquí empieza todo (Playa de Gulpiyuri)

Es algo tarde, deberíamos volver al hotel antes de que la noche y la niebla nos haga desaparecer. Sólo la playa de Gulpiyuri, insisto.

Bienvenidos a la vida maravillosa

La pequeña Valeria toma el pecho y su madre, cansada, rechaza unirse al paseo. De nuevo un paseo a través del campo, no muy largo, algo más corto que para llegar a los bufones de Pría (escribí sobre ello en El infierno bajo los pies).

Me embarga la inquietante sensación de caminar entre trincheras de la IIGM. La lluvia no es tal, aunque empapa, la hierba moja hasta las rodillas. Me cruzo con alguna pareja que omite el saludo.

Una playa interior

Lo primero que me viene a la mente es una Venus naciente, portada en la gran concha mitificada por Boticelli o suspendida en la arena de la playa de apenas unos 50 metros. Es una dolina, una cueva creada por el empuje del mar sobre el acantilado y el posterior hundimiento de su techo. El interior de la tierra a cielo abierto.

 

5 meses después

Compré en un bazar chino una pequeña libreta engomada, negra. No soporto que se me ensucien los cuadernos en las mesas de las cafeterías. Tampoco soporto escribir en ellas ideas como pollo sin cabeza.

A partir de ahora muero de ganas de compartir con vosotros el proceso creativo, aunque más que nada de investigación, para llegar a escribir una novela de suspense. 

No me propongo hacer de mis viajes una búsqueda de escenarios para mis novelas, pero sí que en mis pasadas visitas a Asturias y Cantabria quedé prendado de la lluvia y del misterio. 

Por supuesto no voy a desvelar la trama del texto, ojalá sigáis el proceso y el texto sea una traca final de la que todos formáis parte. Mientras, deseo que disfrutéis tanto como yo en la investigación de cada dato primordial y por supuesto, aprender. 

Una novela negra muy particular

Lo anoto, no habrá un muerto como punto de partida. Quiero comenzar una novela negra sin un cadaver, aunque sí con un misterio inicial. El personaje que llamará al teléfono de urgencias no será otro que yo. Sí ¿me he vuelto loco?

No. No será una novela autobiográfica ni escrita en primera persona, pero el tipo que da la voz de alarma tendrá mi nombre y las mismas circunstancias que las mías aquella tarde. Dudará, como lo habría hecho yo, sobre el teléfono de urgencias. También sobre si llamar al coche donde su mujer amamanta a su hija, aunque debería antes de que cunda el pánico con la presencia de los servicios de emergencias. Este personaje será un mero figurante.

¿Sabías que Alfred Hitchcock aparecía como figurante en la mayoría de sus rodajes?

A juzgar por el caso, los primeros en personarse serían un par de agentes de la Guardia Civil del puesto de Llanes y algún servicio médico, aunque el camino hasta la playa no es aconsejable para un vehículo común. No descarto ponerme en contacto con ellos para conocer los protocolos a seguir, además de localizar el puesto o cuartel en sí.

Pero todo esto no será el comienzo de la novela, este es mi bonus track. El libro comenzará justo en el momento en el que se persona en la playa un teniente de la Guardia Civil, anoto si será un agente de ¿Gijón? ¿Oviedo?

Anoto una frase más: el teniente, pensativo, dirá la sentencia que comience a atarnos al la novela, más nos valdría haber tenido un cadaver

EXTRAS

 

Si quieres seguir aprendiendo con mis viajes te aconsejo mi articulo sobre Cabárceno.

SI TE GUSTA EL MUNDO DE LA FOTOGRAFIA Y LOS VIAJES ERES BIENVENIDO A LA SELVA. ESPERO QUE NOS VEAMOS A MENUDO Y TENERTE ENTRE MIS SUSCRIPTORES. SERIA IDEAL HACER FEEDBACK E INCLUSO AMISTAD. VOSOTROS DAIS SENTIDO A LA SELVA. 

 
 
 
Fotografías y texto de Mario Quintana. Queda terminantemente prohibida su copia, apropiación y uso sin el debido permiso del autor y LaSelvaDentro. Los productos comprados a través de los enlaces de La Selva Dentro, en su mayoría, pueden revertir un pequeño porcentaje a la propia web. Por supuesto, gracias. 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *