La estrella de mi vida

Desde el momento que cierro el maletero de nuestro suv, junto a la que dentro de poco dejará de ser nuestra casa −nunca ha llegado a ser nuestro hogar− soy consiente de que a la vuelta todo va a desmoronarse. Lo que nunca imaginaría es que contemplaría la estrella de mi vida.

Todo en el espacio tiene un ritmo, todo baila.

Maya Anyelou

La cabaña

La ruta de los dólmenes es una utopía. De hecho, la Historia anterior a la conquista romana es un estadio histórico desconocido para los extremeños, o que se le da su justa importancia. La mejor prueba es la nula información existente para llegar hasta ellos. Un amigo arqueólogo me aclara que en muchos casos los dueños de las fincas retiran las carteleras para evitar que el turista ocupe en masa sus terrenos. En mitad de la ruta, se abre un oasis natural tomado por el escaso turismo de finales de Septiembre. El hecho de que así sea lo hace deseable y, a la vez, en extremo salvaje.

Los chozos de La Roca de la Sierra . Uno pasea por el lugar con el conocimiento de encontrar treinta kilómetros de dehesa a su disposición. No es un lugar cualquiera: zona protegida de aves y enclave estelar.

Entiéndase estelar en el mejor sentido de la palabra. Un ejemplo.

Pero antes del esperado anochecer, transitamos los caminos solitarios que rodean al complejo. Desde un primer momento ansiamos ver un zorro y algunas de las especies más esperada de aves, como el martín pescador o algún herrerillo. Es un fin de semana para olvidarse del mundo, me recuerda mi mujer, incluso de la fotografía y la pintura, aunque lo cierto es que la escapada girará en torno a las fabulosas imágenes que nos esperan.

De un tiempo a esta parte me fascina el mundo de las aves, sus hábitos y las próximas migraciones. A falta de suficiente material fotográfico para tomar parte de la caza fotográfica de fauna, la acuarela me sirve de bálsamo.

Herrerillo Común, Acuarela de Mario Quintana. 2019
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Caminar al atardecer es un placer pecaminoso con una niña curiosa. Toquen la campana, da buena suerte, nos ha dicho el gerente. Así, buscamos una ermita cercana a la que hacemos retumbar con nuestro afán de buenos tiempos.

Las fieras bajan a mojarse el gaznate en los arroyos. La infancia ofrece una tregua y la luz atenúa la vida, la tamiza de tranquilidad y despreocupación. Nada como una madre para dejar a un lado la responsabilidad diaria.

Fotografía de Mario Quintana

La estrella de mi vida

Mapa Estelar
Fotografía de Mario Quintana

La pequeña muralla de piedra que rodea el mapa estelar es un flujo de ruidos propios de la naturaleza, pero no por ello menos inquietantes. El cemento sobre el que está dibujado el mapa desprende una fulgurante luz rojiza. Mi imaginación no aparta la mirada de las ventanas del pequeño local cerrado a cal y canto que hace las veces de centro de interpretación. Tampoco de una casa en lo alto de una colina cercana muy en sintonía con uno de los libros que ojeo en los últimos días, Un saco de huesos de King.

Es hora de cambiar mi Canon 60D, aunque sigue dando resultados maravillosos. Al borde de la medianoche y con larga exposición, tomo fotografías de la vía láctea y a mis dos mujeres. En una de ellas, fotografiando la estrella de mi vida cayendo en el sueño, me giro aburrido por los treinta segundos de cada toma. Un aleteo rapaz me hace inquietarme y, en ese justo momento, un meteoro precioso y con una estela azul de varios segundos cruza mis ojos. He visto varios, pero ninguno tan espectacular. Su color delata que contiene magnesio.

—¡Mira, mira, mira!

Ante mi grito, destrozamos la foto, creyendo mi mujer que algún animal se ha atrevido a acercarse. No tardo en verificar a través de las palabras clave de twitter que no he sido el único que lo ha visto. También, que debido al susto que he provocado, debo dejar de presumir de haber visto tan espectacular destello del universo o me mataran antes de llegar a la cama.

Algunas estrellas fugaces se suman, creo que no he visto cielo igual en mi vida, o al menos desde que intento recordar cuál es el mejor cielo que he visto. No pido deseo alguno. Es 27 de Septiembre, precisamente celebramos que hace cinco años decidí empezar a cumplir todos mis deseos.

Además, hemos tocado la campana lo suficiente.

A nuestra vuelta, el recinto se encuentra en una oscuridad inquietante. Algunos de los perros cuyos dueños se alojan en los chozos salen a nuestro encuentro. No tardo en abrir la única defensa que llevo encima, una navaja antigua con mango de madera. No es cómodo que en mitad de la oscuridad se acerque una perro catalogado como peligroso sin conocer sus intenciones y, mucho menos, que el dueño proteste por nuestra presencia.

La vida parece haber sido invadida por perros e hijos de perra.

Durante todo el fin de semana tendremos que lidiar con la presencia de cuatro o cinco canes de diferentes tamaños que no dejan a la pequeña Valeria jugar a sus anchas.

A veces, prefiero cruzarme con un zorro que con los humanos indecorosos, mal educados y ariscos.

La casa de las aves

En el propio recinto turistico, se abre ante nosotros un pequeño paraíso ilustrativo. La casa de las aves tiene un toque muy especial para los amantes de la ornitología. Pisamos un mapa inmenso por el cual divagamos sobre las rutas a seguir y varias estancias nos muestran excelentes tomas de las especies a buscar en los alrededores.

No hay que olvidar la pecaminosa ruta de los dólmenes, a la que no humanos el dolmen de la cueva del moro y la del monje, además del convento de Loriana, ante la disyuntiva de recorrer decenas de kilómetros de camino rural abriendo cancelas ajenas.

El mercado editorial está en un momento óptimo en cuanto a divulgación e ilustración se refiere. Os dejamos la muestra favorita de La Selva Dentro, puedes pasar por nuestra TIENDA y te lo enviamos a casa.

La luz es importante

Adoro hacer fotografía de retrato. Estirar la hora azul hasta el atardecer total, cuando toca tirar de Ice Light. En un mundo tan rápido y sorprendente, me aferro a la idea de que la añoranza de infancia que sufra Valeria vendrá precedida de fotografías que le toma el fanfarrón de su padre. Eso y algunos libros viejos.

‘Pd: Os dejo varios enlaces a artículos escritos para el Diario Hoy y que traen relación con los hogares DE AQUELLA BURBUJA ESTOS LODOS y sobre los dólmenes extremeños en SALVAR AL PERDIDO DOLMEN. Igualmente, dentro de www.laselvadentro.com encontraréis LA NOCHE DE LOS TIEMPOS. La primera fotografía que tomé a Valeria se encuentra en LA VERDAD SOBRE SER PADRES.

Pd2: Material. Canon 60d. Canon Pancake 20mm. Tripode. Disparador. Brújula. Lenovo. Ice Light.

Pd3: Todo lo que se de fotografía es gracias a Joe Mcnally y Jerry Guionis. Dos genios del retrato y la iluminación artificial.

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